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¿Sabrías reconocer a una persona "de izquierdas" y una "de derechas"? 1

¿Sabrías reconocer a una persona «de izquierdas» y una «de derechas»?

Actualizado el viernes, 18 agosto, 2023

¿Tenemos claro que significa ser de centro? Quizás no. ¿Y ser de derechas? ¿Y ser de izquierdas. Unos asimilan el centro  con las posiciones moderadas, otros con el punto intermedio donde se mezclan características de la “izquierda” y la “derecha” y por último, los que ven en el “centro ideológico” la nueva política, el lugar para desencantados o indignados.

Las discusiones políticas siempre se enfrascan en la misma fórmula: derecha e izquierda. ¿Esto tiene que ser así? ¿Habrá otras formas para pensar el espectro ideológico?

Las preguntas planteadas para poder definir ideológicamente una posición política es histórica. Desde que se empezaron a utilizar  los términos “derecha” e “izquierda” se está debatiendo sobre ello. Ambos conceptos muchas veces, incluyen dentro de sí toda a una serie de corrientes ideológicas parecidas en esencia pero muy diferentes entre sí.

El espectro político es una forma de entender las diferentes ideologías y puntos de vista de las personas en la política. Se utiliza para clasificar las creencias y opiniones políticas en diferentes grupos. Las ideologías políticas van desde la extrema izquierda, que incluye el comunismo y el socialismo, hasta la extrema derecha, que incluye el fascismo y el autoritarismo. Entre estos dos extremos se encuentra una gama de creencias que se pueden dividir en posiciones de izquierda, centro y derecha. Al comprender las diversas ideologías en el espectro político, podemos obtener una idea de cómo las diferentes personas ven la política y por qué pueden estar en desacuerdo entre sí.

Ser progresista, como ideología política

Ser progresista en política significa abogar por el cambio y el progreso. Esto puede incluir tomar medidas para garantizar que todos tengan acceso a los derechos básicos, como la atención médica, la educación y la seguridad social. Los progresistas también impulsan políticas que promuevan la igualdad económica, la protección ambiental y la justicia social. A menudo hablan sobre temas como el cambio climático, la reforma migratoria y la reforma de la justicia penal. Los progresistas se esfuerzan por crear una sociedad más equitativa impulsando políticas que beneficien a todas las personas independientemente de su raza, género o situación económica.

Ser conservador, como ideología política

Ser conservador en política significa tener un conjunto de creencias y valores arraigados en la tradición, la disciplina y el orden. Los conservadores creen que el gobierno debe limitarse a lo necesario para proteger los derechos y libertades de los ciudadanos. También creen que las personas deben asumir la responsabilidad de sus propias vidas y acciones, en lugar de depender del apoyo del gobierno. Con estos principios en mente, los conservadores se esfuerzan por crear políticas que sean fiscalmente responsables, socialmente conscientes y moralmente rectas.

Ser de derechas, como ideología política

Para entender la expresión “Ser de Derechas”, tenemos que remontarnos al siglo XIX, cuando ser de derechas significaba  defender los intereses del estatus establecido previamente por las clases altas o dominantes, prerrogativas, privilegios y poderes enterrados (especialmente de la clase aristocrática), la jerarquía de nacimiento o de riqueza… etc. Actualmente, se asocia con la Iglesia, el patriotismo, el capitalismo, el rechazo a la inmigración, la libertad sexual…etc.

Este divertido e inquietante vídeo, te invita a la reflexión lanzando una posible respuesta:

Fragmento de la obra de teatro «Alejandro y Ana».
Obra «Animalario».
Texto de Juan Mayorga

CURIOSIDAD: Según la investigación que se publicó en la revista Emotion y que lideró el profesor Alain Van Hiel, los individuos con baja inteligencia emocional son más propensos a ser de ultra derecha.

«Diría que ha habido un corrimiento general hacia la derecha en todo lo que se llama el espectro sociopolítico. Ha habido más egoísmo, menos altruismo, más cultura del éxito inmediato, más apariencia, más dominio del dinero, etc. Todo eso se ha corrido a la derecha. Después, cuando se habla de extrema derecha evidentemente existe. Pero los partidos que se llaman de izquierdas tienen mucho de derechas. En este momento tienen una voz o criterio izquierdista pero su praxis es muy parecida a la derecha. En este sentido estamos con una derecha fuerte, una derecha menos fuerte y con una derecha con más rostro humano. Eso es malo porque anula las posibilidades de una izquierda real y alternativa. Una izquierda que nos dé un mundo más utópico.»

 Un ética para el siglo XXI (Tecnos) es el nuevo libro de Javier Sádaba (Portugalete, Vizcaya, 1940).

Ser de extrema derecha, como ideología política

El término «extrema derecha» se usa a menudo para describir ideologías políticas que se consideran extremas, autoritarias e intolerantes. La política de extrema derecha generalmente implica un fuerte énfasis en la tradición y el nacionalismo, así como un rechazo al multiculturalismo y la inmigración. También incluye un énfasis en la ley y el orden, con políticas que se consideran represivas o discriminatorias contra ciertos grupos. En algunos casos, la política de extrema derecha puede conducir a la violencia o incluso al terrorismo. Como tal, es importante comprender lo que significa estar en la extrema derecha en política para comprender mejor las implicaciones de estas ideologías.

Ser de Izquierdas, como ideología política

Por contra, “Ser de Izquierdas”, suponía entre otras cosas ser defensor de las revoluciones planteadas por las cada vez más fuertes y organizadas clases bajas, agricultoras, ganaderas, obreras… que creían en la repartición de la riqueza y en la protección de los más desfavorecidos. 

Estar a la izquierda en la política significa abogar por políticas progresistas y un cambio social que ponga a las personas en primer lugar. Se trata de defender los derechos de los marginados y vulnerables, y de crear una sociedad más equitativa. Se trata de luchar por la justicia económica, la protección del medio ambiente y los derechos humanos. Ser de izquierda significa luchar para acabar con el racismo sistémico, el sexismo, la homofobia, la transfobia, el capacitismo, la xenofobia y otras formas de opresión. Se trata de reconocer que a nadie se le debe negar el acceso a las necesidades básicas como alimentos, vivienda o atención médica debido a su situación económica o identidad. Ser de izquierda significa creer en un mundo donde todos puedan vivir con dignidad y respeto sin importar su raza, género o clase.

Dentro de la Izquierda, igual que ocurre dentro de la derecha, son muchas las ideologías que concurren, desde la socialdemocracia (quizás la más cercana a la derecha) hasta legar al comunismo o anarquismo (en la posición más extrema).

A pesar de estas claras diferencias, son muchos los políticos e intelectuales que abogan por dejar de usar estos términos algo anticuados, ya que el ser o no de una u otra, ahora mismo no significa nada en concreto y puede llevar a equivocar a los ciudadanos, pues al final apoyan un concepto abstracto que realmente no saben en qué afecta a sus vidas.

Bastante preocupados por cómo la gente más “egoísta” llega a altas cuotas de poder, hace poco os mostrábamos los posibles efectos del sesgo cognitivo Dunning-Kruger. Vayamos un paso más. En este genial artículo de ElConfidencial nos recuerdan una expresión inglesa que nos puede ayudar a entenderlo: Kiss up kick down. Es muy difícil traducirla pero sería algo así como “besando a los de arriba y pateando a los de abajo”.

Pero… ¿por qué muchas veces los políticos o empresarios con menos ética son los que llegan a cotas más altas de poder?


Según muestran las investigaciones realizadas por el profesor de la Universidad de Ámsterdam Gerben van Kleef, las personas más odiosas no sólo parecen más poderosas, sino que su comportamiento les ayuda a prosperar  En la era de la crisis de la autoestima, el narcisista es el rey. El hombre enamorado de sí mismo, imbuido de unos encantos de origen casi divino, es una figura recurrente desde la Grecia clásica. No se trata de algo nuevo, pero si de una tendencia que vuelve a tomar fuerza. Sin embargo, sabes ¿cómo volver loco a un narcisista?

No podemos aceptar lo que nos echen en cara, debemos negarnos cuando sea necesario e imponer nuestro criterio. De este modo, podremos construir una especie de defensa contra la manipulación. El estatus de víctima no es irreversible y puede superarse con la voluntad de afrontar el problema. A pesar de este escenario, la autora es optimista con el futuro porque, dice, ya hemos empezado a identificar estos excesos y, poco a poco, se están implantando mecanismos correctivos. Hay muchos políticos y empresarios que quieren comenzar a gestionar con otras formas y la sociedad también se está dando cuenta y, en un tiempo no muy lejano, acabará reaccionando.

Las discusiones políticas siempre se enfrascan en la misma fórmula: derecha e izquierda. ¿Esto tiene que ser así? ¿Habrá otras formas para pensar el espectro ideológico?

Explorando el Espectro Político: La Dualidad de la Izquierda y la Derecha

En el mundo de la política, las etiquetas de «izquierda» y «derecha» son comunes, pero ¿qué significan realmente? Estos términos han sido parte integral de la conversación política durante mucho tiempo, y todos, en algún momento, nos hemos sentido identificados con uno de estos lados. A pesar de parecer incompatibles, ¿es posible ser de ambos al mismo tiempo? Vamos a adentrarnos en esta dualidad política y explorar sus orígenes, diferencias y la evolución a lo largo de la historia.

Orígenes Históricos: La Revolución Francesa

Para entender la raíz de los términos «izquierda» y «derecha» en la política, tenemos que viajar atrás en el tiempo hasta los albores de la Revolución Francesa. Fue en mayo de 1789, durante la Asamblea de los Estados Generales, cuando se comenzó a hablar por primera vez de izquierda y derecha. En esta reunión, la nobleza y el clero se sentaron a la derecha del rey, mientras que los representantes del tercer estado, que buscaban mayor representación para el pueblo llano, se ubicaron a la izquierda. Este evento marcó el inicio de la dicotomía política que conocemos hoy.

Diferencias Fundamentales: Izquierda y Derecha

La izquierda y la derecha no solo representan posiciones físicas, sino también diferencias ideológicas profundas. A lo largo de la historia, la izquierda se ha asociado con la defensa de los cambios, las reformas y las revoluciones. Por otro lado, la derecha tiende a ser más conservadora y partidaria del poder establecido. En términos económicos, la derecha tiende a favorecer el libre mercado y el individualismo económico, mientras que la izquierda aboga por la intervención estatal y la igualdad social.

Evolución y Complejidad: Más Allá de la Dualidad

A medida que la política evolucionó, surgieron nuevos ejes que se entrelazaron con la distinción izquierda-derecha. Los conceptos de autoritarismo-libertad y nacionalismo-independentismo también se sumaron al panorama político. A pesar de esta complejidad, el eje izquierda-derecha sigue siendo relevante, especialmente en el ámbito económico. Por ejemplo, la derecha suele ser más reacia a los impuestos y favorece gobiernos más pequeños, mientras que la izquierda busca la redistribución de la riqueza y la intervención estatal.

Reflexiones y Cuestionamientos

Aunque la dualidad izquierda-derecha ofrece una forma simplificada de comprender la política, no es la única lente a través de la cual podemos verla. Las ideologías políticas no son bloques cerrados, y muchas veces una persona puede tener valores progresistas en algunas áreas y conservadores en otras. Además, factores como el nacionalismo e independentismo pueden complicar aún más la clasificación.

La Importancia del Diálogo y la Tolerancia

En última instancia, la política es un tema complejo y subjetivo. Las ideologías pueden variar según el contexto y la geografía. A pesar de nuestras diferencias, es fundamental mantener un diálogo constructivo y respetar los derechos humanos. La tolerancia y la coexistencia de diferentes puntos de vista son esenciales para una sociedad democrática y equitativa.


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