Japón prueba en una de sus empresas la jornada laboral de 4 días y su productividad aumenta un 40% 1

Japón prueba en una de sus empresas la jornada laboral de 4 días y su productividad aumenta un 40%

En 2020, todo el mundo se hacía eco de la propuesta de la nueva primera ministra finlandesa, Sanna Marin, de caminar hacia una semana de cuatro días y una jornada de seis horas, con el mismo sueldo. En España, el acuerdo de gobierno entre el PSOE Podemos hace referencia específica a la necesidad de alcanzar un pacto social y político sobre la racionalización de los horarios, así como una elaboración de una ley de usos del tiempo. Pero… ¿estamos realmente preparados para una jornada reducida a 4 días de producción?

Es una forma de reparto del trabajo y también del ocio. A la sazón, conviene releer el gran argumento contra el ocio de los pobres (y lo contrario, la alabanza del lujo de los ricos) que dio Bernard Mandeville en La fábula de las abejas (1705) y que ha sido una de las bases del argumento generalizado de que hay que mantener a los trabajadores con el salario justo para que sobrevivan y no ahorren pues en otro caso tenderán al ocio y la pereza (en el modelo neoliberal se sustituye por una alta tasa de paro estructural).

¿Cómo lo hicieron en Japón?

Ha sido un experimento realizado por la empresa Microsoft de Japón con una idea sencilla: darles libre todos los viernes a sus trabajadores.

Desde hace años, me preocupa que se confunda productividad con horas de trabajo. En España, abusamos mucho de las horas extra, las situaciones “esclavizadoras”… sobre todo porque al final, ni siquiera eso es bueno para la productividad de la empresa. Ya lo habían demostrado las políticas públicas de Suecia y ahora Japón se suma con una iniciativa de productividad en empresas privadas.

Esta iniciativa tenía como objetivo facilitar la conciliación familiar ofreciendo más días libres a los trabajadores que conviven con menores o son responsables de personas dependientes en su familia.

Japón prueba en una de sus empresas la jornada laboral de 4 días y su productividad aumenta un 40% 2

Y por supuesto, sin reducirles el sueldo. Pudiera parecer que esta idea altruista por parte de la empresa iba a perjudicarles económicamente pero sucedió todo lo contrario: el gigante tecnológico un incremento de las ventas de casi el 40% durante el experimento.

Para que esto fuera posible, se realizó todo un programa de optimización de la productividad. Por ejemplo, se le puso un límite de 30 minutos a las reuniones, y se animó a los empleados de oficinas lejanas a hacerlas online en lugar de desplazarse.

Al tener cerrada un día más la oficina, la compañía también pudo ahorrar en otros recursos, como la electricidad.

¿Es posible en países como España la jornada de 4 días semanales?

Hay una empresa en Jaén, pionera en implantar la jornada laboral de cuatro días a la semana. La empresa Sofware Delsol ha sido la primera en aplicar esta jornada laboral que no tiene merma salarial y que busca aumentar la productividad.

A mayor bienestar en el trabajo, mejor atención a los clientes y también mayor productividad. El grado de satisfacción de los clientes con la empresa es de un 9,28, una nota que el consejero considera como algo excepcional pero que, al mismo tiempo, les otorga más responsabilidad.

Otras ventajas de esta revolucionaria jornada laboral, como es el ahorro energético y menos contaminación al producirse menos desplazamientos en coche.

La empresa considera que acortando la jornada laboral semanal obtienen un retorno positivo con la reducción del absentismo laboral, la fidelización de la plantilla y la atracción del talento a su equipo de trabajo.

Japón prueba en una de sus empresas la jornada laboral de 4 días y su productividad aumenta un 40% 3

Los asiaticos duermen mas que nosotros pero trabajan casi el doble. Los españoles junto con italianos y franceses dedicamos mas de 2,5 horas a tareas domesticas. A pesar del clima y cuestiones sociales y culturales no somos los que mas tiempo libre tenemos. Los nordicos tienen mas tiempo libre que nosotros. En general, los europeos somos de largo los que mas tiempo empleamos en tareas que no son trabajar o dormir. Nos gusta socializar pero los españoles tampoco somos los que mas tiempo pasamos con amigos. Pero empleamos demasiado tiempo, mas de 2 horas viendo la television, casi igual que los chinos.

Kurzarbeit: la propuesta alemana

Kurzarbeit , que significa “trabajo de jornada reducida” en alemán, es el sistema más conocido para mantener a los trabajadores en nómina cuando los tiempos se ponen difíciles. En el esquema de Alemania, el gobierno paga a las empresas para mantener a los trabajadores en la nómina en horas reducidas durante una recesión en lugar de dejarlos ir. Otras naciones lo replicaron antes y durante la crisis financiera hace una década e incluso más están adoptando algunos de estos principios ahora.

Beneficios de las jornadas laborales reducida

  1. Trabajadores más felices, clientes más satisfechos
  2. Más puestos de trabajo
  3. Más productividad, más concentración en el puesto de trabajo
  4. Menos bajas por enfermedad, menos estrés
  5. Más tiempo libre, mismo salario, más tiempo para consumir y reactivar la economía

El problema del estrés afecta a los trabajadores especialmente en Japón, donde mueren casi 200 personas al año por Karoshi, una enfermedad vinculada a las largas jornadas de trabajo. Por ello, desde el gobierno se lazónla campaña llamada “Premium Friday”, que alienta a los trabajadores a irse temprano cada último viernes del mes.

Sin embargo, no todos son avances en los derechos de los trabajadores…

» Ahora, regocijados con este aumento de riqueza, miremos las condiciones en que se encontrarían las clases trabajadoras y, razonando según la experiencia y la conducta que diariamente podemos observar en ellas, juzguemos lo que podría ser su comportamiento en un caso semejante. Todo el mundo sabe que hay gran número de jornaleros, como oficiales tejedores, sastres, teñidores y otros veinte oficios diversos, los cuales, si pudieran sostenerse trabajando cuatro días a la semana, será difícil persuadirles de trabajar el quinto; y que hay miles de obreros de todas clases que, para disfrutar de más días de descanso, son capaces, aunque tengan apenas lo suficiente para subsistir, de inventar cincuenta inconvenientes, desobedecer a sus amos, apretarse el cinturón y endeudarse para hacer fiesta los días de trabajo. Cuando los hombres demuestran tan extraordinaria proclividad al ocio y al placer, ¿qué razón tenemos para pensar que trabajarían alguna vez si la necesidad inmediata no les obligara? Cuando vemos que un artesano no puede ser empujado a su trabajo hasta el martes, porque el lunes por la mañana le quedan todavía dos chelines de la paga de la última semana, ¿por qué podríamos imaginar que trabajaría alguna vez, si tuviera en el bolsillo quince o veinte libras?¿A dónde irían a parar, a este paso, nuestras manufacturas? Si el mercader quisiera enviar telas al extranjero, tendría que hacerlo él mismo, porque el lencero apenas podría contar con ninguno de los doce hombres que trabajan para él. Si esto aconteciera solamente con los oficiales zapateros, en menos de doce meses la mitad de nosotros estaríamos descalzos. La principal y más apremiante utilidad del dinero, en una nación, es pagar el trabajo de los pobres y, cuando éste escasea realmente, los que lo sentirán primero serán los que tienen la obligación de pagar a muchos trabajadores; sin embargo, a pesar de esta gran necesidad de moneda donde la propiedad estuviera bien asegurada no sería tan difícil vivir sin dinero como sin pobres; porque, ¿quién haría entonces el trabajo? Por esta razón la cantidad de moneda circulante en un país debiera estar siempre en relación al número de manos empleadas, y los jornales de los trabajadores en proporción al precio de las provisiones. Por consiguiente, queda bien demostrado que todo lo que hace aumentar la abundancia de un país contribuye a abaratar la mano de obra, donde se maneje bien al pobre, pues lo mismo que se debe evitar que pase hambre, conviene impedir que reciba nunca lo bastante para poder ahorrar. Si aquí y allá, alguno de los de las clases más inferiores, gracias a una extraordinaria industria y economía, logra elevarse por su propio esfuerzo de la condición en que se crió, nadie debiera impedírselo. Es innegable que la frugalidad es el método más acertado, para todas las personas que forman la sociedad, y para las familias particulares; pero el interés de todas las naciones ricas consiste en que, la mayor parte de los pobres no puedan estar desocupados casi nunca y que, sin embargo, gasten continuamente lo que ganen.

Bernard Mandeville en La fábula de las abejas (1705)

Una respuesta a «Japón prueba en una de sus empresas la jornada laboral de 4 días y su productividad aumenta un 40%»

Los comentarios están cerrados.