Quizá no hay mejor estudio estadístico que las barras de búsquedas de las páginas pornográficas, ya que son la respuesta más sincera que los internautas podemos llegar a aportar a los sociólogos. Y quien mejor ha sabido aprovechar estos datos es Seth Stephens-Davidowitz, autor del libro Everybody Lies.

El autor ha revelado en varias entrevistas que sus análisis de las búsquedas de porno pueden ayudarnos a entender qué tipo de deseos reprimidos tienen los usuarios de estas páginas. Con ello, comprobamos que existe una gran diferencia entre lo que alguien puede llegar a decir que le gusta (a sus amigos, a un entrevistador o, incluso, en una encuesta anónima) y cómo se comportan realmente cuando está navegando por internet sin ser consciente de que alguien analiza sus datos.

Algunos datos que se sacan en claro

  • Hay mucho más hombres con gustos homosexuales de lo que podemos llegar a imaginar (el estudio desvela, incluso, que muchas mujeres casadas temen que su marido sea gay aunque jamás lo confiesen abiertamente).
  • Muchas mujeres heterosexuales prefieren el porno lésbico.
  • A los hombres les gusta más la pornografía con mujeres que tienen sobrepeso que aquella que incluye a mujeres excesivamente delgadas.

Otra de las curiosidades es que, a pesar de que solamente el 5% de los hombres heterosexuales se ve atraídos por el porno gay, la cifra se eleva al 20% en el caso de las mujeres heterosexuales que prefieren ver porno lésbico.

Stephens-Davidowitz suele destacar que lo que más le llama la atención es que, en general, todos sentimos la presión social para no actuar en coherencia con nuestros deseos y tendemos a adaptar nuestra figura pública a las normas sociales del país o cultura en la que nos encontramos.

“Creo sinceramente que hay una gran cantidad de hombres que se sienten más atraídos por mujeres con sobrepeso, pero acaban saliendo con mujeres delgadas para obtener el reconocimiento de su contexto”. —Stephens-Davidowitz

Como curiosidad, el autor también destaca que existen diferencias importantes dependiendo del país. Por ejemplo, es en India donde más hombres buscan escenas pornográficas en las que pueda apreciarse a hombres siendo amamantados por una mujer. Incluso las mujeres indias reflejan una gran cantidad de búsquedas en internet del tipo “mi marido quiere que lo amamante”.

¿Qué porno se consume?

Por otro lado, la pornografía habla mucho sobre nuestros instintos reprimidos y especialmente sobre nuestras fantasías. Es decir, en la mayoría de los casos vemos escenas pornográficas que en ningún caso nos gustaría reproducir en la vida real. Por ejemplo, puede gustarte ver películas de coches, pero eso no significa que en tu día a día quieras jugarte la vida en la carretera y cometas excesos al volante. O puedes ser un gran amante del cine bélico aunque en la vida real no te atraiga la idea de empuñar un arma. Lo mismo ocurre con el porno.

Es curioso que solo el 18% del porno que se consume es sexo vaginal “normal” entre un hombre y una mujer. La mayoría del porno consumido en internet tiene que ver con el placer sexual en todo su amplio espectro y, en muchas ocasiones, pornografía “desagradable” y llevada a “peligrosos excesos” en los que difícilmente sus protagonistas encontrarían placer real.

Y a ti, ¿qué tipo de porno te gusta?


¿Quieres recibir más historias como esta por email?

Suscríbete a nuestra Newsletter: