Las ventajas de mirar el mundo con una perspectiva bilingüe

En el pasado se creía que exponer a los bebés a más de un idioma hacía que, en cierta manera, sus cerebros colapsasen y su coeficiente intelectual disminuyese, acabasen confundidos (y confundiendo los idiomas) e, incluso, desarrollasen enfermedades mentales. Todos estos mitos se han ido desmontando uno a uno a lo largo de los años y ahora tenemos claro que el bilingüismo no causa ningún tipo de perjuicio en el cerebro. Hablar más de un idioma no es malo, pero ¿lo tenemos idealizado? ¿Es tan bueno como muchos claman?

La experiencia y el contacto con el otro, con el diferente, ha hecho que nos demos cuenta de que la complejidad del idioma que hablas determina tu manera de ver el mundo. Siempre entenderás lo que te rodea a través de tu idioma. De ahí que personas que hablan diferentes lenguas vean el mundo de manera diferente. El lenguaje juega un papel sumamente importante en nuestro cerebro, ese órgano capaz de moldearse y modificarse a lo largo de los años con toda la información con la que le alimentamos.

“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”.  —Ludwig Wittgenstein, filósofo austriaco

Al hablar dos idiomas (o más) tendrás una amplitud de miras que tu idioma materno, por sí solo, es incapaz de ofrecerte. Son muchos los estudios que aseguran que aprender dos idiomas durante la infancia hace que el cerebro sea más hábil a la hora de realizar varias tareas a la vez o alternarnas con frecuencia, de centrarse en entornos con mucha actividad (como en clase) o de recordar cosas. En definitiva, el cerebro consigue dominar muchas más habilidades cognitivas y el uso de dos idiomas hace que los niños sean más inteligentes. Eso sí, la investigadora (bilingüe) Ángela de Bruin, tras realizar varios estudios, ha demostrado que las ventajas del bilingüismo no son tan universales como a veces queremos creer. Si bien es cierto que hablar dos idiomas favorece el lenguaje, el aprendizaje, la forma de entender el mundo y la salud del cerebro, no todo el mundo recibe los mismos beneficios del bilingüismo.

Las 3 claves del bilingüismo

1. Consigue un cerebro más sano

El cerebro no deja de ser un músculo y, como tal, hay que ejercitarlo. Las personas que hablan dos idiomas —siempre a nivel alto, no sirve chapurrear— de forma regular tienen una ventaja frente al resto: sus cerebros son capaces de mantener a raya enfermedades degenerativas como la demencia o el alzhéimer. Aprender y hablar otros idiomas son una gimnasia natural para el cerebro, algo que lo mantiene ágil y sano durante más tiempo.

Esto se debe a que un cerebro bilingüe tiene una reserva cognitiva que los cerebros monolingües no poseen. Esto quiere decir que, al darse cuenta de su propio deterioro, el cerebro pone en marcha procesos cognitivos que ya poseía antes o procesos compensatorios. Estos forman parte de la denominada reserva cognitiva.

Por tanto, hablar dos o más idiomas no deja de ser una actividad mental estimulante que ayuda a frenar los síntomas de las enfermedades degenerativas. Además, gracias a una mejor conectividad en las regiones frontales del cerebro, la memoria a corto y largo plazo se ve favorecida.

2. Aporta otra visión del mundo

Más allá de la ventaja puramente física del bilingüismo, hablar dos idiomas o más nos permite ver el mundo con otros ojos; “tener dos almas” como decía Carlomagno. Cada idioma tiene una sintaxis y una lexicografía diferentes; alguien que habla inglés y alguien que habla árabe no definen lo que ven a su alrededor de la misma manera; al igual que alguien que habla español y alguien que habla ruso tampoco. Cada idioma tiene su forma de entender el mundo y eso es algo que se “contagia” a las personas que lo hablan.

Una persona que habla dos idiomas es capaz de explicar y entender las dos realidades de los dos idiomas, con sus vocabularios específicos y su manera de construir las oraciones y, en definitiva, el lenguaje. Hablar dos idiomas o más hacer que veas el mundo, a nivel cultural, de otra manera.

3. El bilingüismo como un plus en el mercado laboral

Incluso en tiempos de crisis económica, el bilingüismo aporta un valor añadido a los trabajadores y a las empresas. Por un lado, a nivel empresarial, hablar dos idiomas o más abre nuevos mercados económicos en otros países, amplía la posibilidad de negocio.

Por otro lado, un individuo bilingüe está mejor valorado por las empresas de un amplio rango de sectores. Además, en muchos países se valora que los trabajadores hablen, al menos, otro idioma, lo que se traduce en un ligero aumento del sueldo medio que se puede llegar a ganar.

Nunca es tarde para aprender un nuevo idioma y ver el mundo con una nueva perspectiva.

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