Activista negro consigue que lo hagan líder de un grupo de neonazis en EE.UU. (y consigue destruirlo desde dentro)

Hace unos meses, desde las  redes sociales nos llega una fotografía que nos mostraba a un sirio, llamado Alex, refugiado en Alemania y que a pesar de no quedarle prácticamente nada, coloca un puesto semanal de comida en una plaza de Berlín para alimentar todos los sábados a los indigentes alemanes. Sí, un refugiado sirio alimentando a alemanes abandonados por sus propios compatriotras. Estas noticias nos sorprendren porque rara vez ocupan un lugar en los medios de comunicación tradicional.

HOY OS TRAEMOS OTRA HISTORIA MUY CURIOSA:

El activista californiano James Stern se ganó la confianza del dirigente de Movimiento Nacional Socialista, ubicado en Detroit, hasta conseguir que le cediera el cargo y ahora anuncia el fin de la organización.

Parece una secuela de BlacKkKlansman, la nueva película de Spike Lee que el pasado domingo se llevó el Oscar al mejor guion.

Pero la realidad supera otra vez a la ficción.

James Hart Stern, un activista negro de 54 años, es el nuevo presidente del Movimiento Nacional Socialista (NSM, por sus siglas en inglés), uno de los mayores grupos antisemitas y racistas de Estados Unidos.

Y, al parecer, tiene ya tenía un objetivo claro: destruirlo.

La noticia comenzó a circular de forma algo confusa en los medios estadounidenses cuando el flamante dirigente empezó a conceder entrevistas para anunciar su primera medida al frente de la organización: acabar con ella.

Usando un símil político, se podría decir que Stern ha dado un golpe de Estado; usando un golpe de efecto letal que atacaba a la situación financiera de la entidad ya que ha lanzado una opa hostil. Pero, en realidad, el asalto al grupo ultra con sede en la gran ciudad del motor ha sido más sutil y sorprendente de lo que podríamos imaginar ya que este golpe de estado habría sido consentido, sin saberlo, por el propio neonazi que lo dirigía hasta entonces, Jeff Schoep.

De alguna manera, aunque Killen le solía insultar de forma racista, también acabó confiando en Stern y, aunque suena rocambolesco, le cedió poderes sobre sus activos. En 2016, fuera de la cárcel, Stern cuenta que los usó para disolver la organización de Killen.

Stern, un veterano activista de 54 años de California, se ganó la confianza del ultra a lo largo de los años y a mediados de enero, según consta en el registro licencias a corporaciones y entidades del Estado de Michigan, consiguió que le cediera formalmente la presidencia del grupo.

La cuestión es cómo, quizás apelando al miedo a que otros compañeros blancos le robaran el liderazgo y quizás menospreciando la inteligencia o ambición de Stern por su color de piel, este ultra cedió el testigo a un activista negro, a espaldas de los militantes extremistas. Según la versión de Stern, ambos se conocieron años atrás.

Cuando el activista afroamericano estaba cumpliendo una pena en una prisión de Misisipi por un delito de fraude de correo, tuvo como compañero de celda a un conocido líder del Ku Klux Klan, Edgar Ray Killen, encarcelado en el caso de los asesinatos a tres trabajadores de derechos civiles en 1964.

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Tras los graves sucesos en #Charlottesville, en #Virginia. Desde la comunidad #ecovamos y #diseñosocial queremos dar voz a todos esos ciudadanos #conscientes #responsables #solidarios que cada día, rechazan cualquier muestra de violencia y discriminación. Cuando nos juntamos todos como raza humana, nosotros ganamos y el amor gana siempre. Os dejamos las inspiradoras palabras del actor David Harbour: "lucharemos contra los abusones, acogeremos a los bichos raros y a los marginados, a aquellos que no tienen esperanza, veremos más allá de las mentiras y cazaremos monstruos (…) Y lo haremos todo con alma, con corazón y con alegría".

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