El descubrimiento de Darwin que nos ocultaron y quizás pudo cambiar la historia

“El hecho de que una teoría tan vaga, tan insuficientemente demostrable, tan ajena a los criterios que suelen aplicarse en las ciencias empíricas, se haya convertido en un dogma, no es explicable si no es con argumentos sociológicos”. —Ludwing Von Bertalanffy (1901-1972)

Quizás era demasiado tarde cuando Charles Darwin se dio cuenta de que había aspectos que no encajaban en su teoría. Había pasado los sesenta años cuando su visión de la vida como el triunfo del más apto en un contexto de lucha continua por la supervivencia se encontró con elementos que parecían no tener sentido. A pesar de su voluntad por conectar conductas, fue incapaz de encontrar un explicación a fenómenos humanos como el altruismo dentro de su visión globalizadora del egoísmo competitivo.

Fue entonces cuandos sus investigaciones empezaron a explorar visiones disruptivas en la que cortaba con la premisa de su ley universal, ya que los seres vivos mostraban muchas formas de cooperación que necesitaba una explicación superior a la planteada. Por ello, apuntó como conclusión final que los seres vivos habían entendido que la estrategia más importante para sobrevivir es la cooperación y que las especies sociales dominaban el planeta.

Quizás, por ello, la periodista mexicana Sabina Berman explica en el libro El dios de Darwin la importancia de la ley del más apto que describió el científico, pues ha sido inspiración para de las principales ideologías del siglo XX. El nazismo es posiblemente su aplicación práctica más extremista, pero el comunismo también bebió de su esencia transformando la lucha entre clases y, por supuesto, el capitalismo no es más que la justificación de que el más fuerte merece tener más que los demás.

Todas estas ideologías no tienen en cuenta que estos modelos impiden la armonía y la vida en común. Si las sociedad y las comunidades de base siguen existiendo es, paradógicamente, porque su funcionamiento diario va en contra a esta creencia. Las ideologías dividen pero la gente coopera entre sí. No ha dejado de hacerlo y eso es lo que permite que, a pesar de todo, la sociedad avance.

Los mecanismos de cooperación son los únicos garantes de la paz y la justicia social aunque oficialmente los discursos más visibles son los que privilegian las viejas tesis competitivas darwinianas. Cuando hay abundancia no hay competencia, que sólo opera en la escasez. Sobran recursos, falta voluntad de reparto y justicia.

Berman nos recuerda que en El origen del hombre, que es una obra breve, se menciona en dos ocasiones la ley del más apto pero la palabra amor es citada cien veces y términos como felicidad, contento y simpatía aparecen en muchas ocasiones en su primer capítulo.

A finales del siglo XX se reeditó el texto sin cortes y en él se demuestra cómo Darwin volvió a creer al final de su vida en una fuerza universal del todo incompatible con Jehová. Había una nueva forma de religión, esto es, de religarnos con otros seres humanos y otras especies. Esas normas son reproducidas en su obra El dios de Darwin.

Las leyes positivas de Darwin

I. El mundo está en flujo.
II. El cambio es el estado natural del mundo y nunca concluirá.
III. El cambio no salta etapas, sino que avanza en cortísimos y lentos pasos.
IV. Las formas vivas y las formas inertes de continuo y de forma gradual se modifican entre sí.
V. Cada forma viva guarda, físicamente, evidencias de haber sido otra y augurios de otra que podría ser en el futuro.
VI. Dado que las formas vivas se reproducen en cantidades muy superiores al aumento de los alimentos, se establece una feroz lucha por los alimentos y el territorio.
VII. Las formas que han acumulado variaciones que les dan una ventaja sobre sus competidores sobreviven, mientras las otras perecen. Esto puede llamarse Ley del más apto.
VIII. Cuanta más variedad de anomalías, es decir, de formas minoritarias, contenga una especie o grupo, más oportunidades hay para su supervivencia.
IX. Cuando hay escasez hay competencia.
X. Cuando hay abundancia se suspende la competencia.
XI. A través de miles de millones de años, la naturaleza ha logrado estrategias para evitar la escasez y producir abundancia, y así suspender la Ley del más apto.
XII. Las especies sociales son la respuesta de la naturaleza para suspender la lucha atroz por la existencia, porque las especies sociales han desarrollado toda una variedad de conductas para que la escasez no se presente.
XIII. Está claro que el bienestar de un grupo depende de la cantidad de lazos amistosos que contiene.
XIV. Una tribu contenta en sus necesidades urgentes y feliz por la abundancia de lazos de simpatía que alberga, prospera mejor que otra.
XV. Todas las conductas morales se dirigen a suspender la competencia, pero también a dos objetivos secundarios: aumentar la salud del grupo y su felicidad.
XVI. Lo malo es lo que causa malestar general al grupo.
XVII. Lo bueno es lo que causa bienestar general al grupo.
XVIII. Así como la Tierra continuará rodando, así como las formas naturales continuarán variando, así el relato igual seguirá ajustándose y explayándose y de cualquier forma, nunca será perfecto y nunca abarcará la vida entera.

¿Qué opináis de esta particular visión de Sabina Berman? ¿Tanto ha podido afectar el darwinismo a las ideologías europeas?

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