"Asimilación ubicua": la magistral lección que todos deberíamos aprender 1

“Asimilación ubicua”: la magistral lección que todos deberíamos aprender

Una aula repleta de chavales conflictivos con serios problemas de adaptación social. Y un profesor que debe afrontar el reto de darles clase. ¿Os suena el guión? Sí, existen muchas películas que podrían clasificarse bajo ese argumento (El Indomable Will Hunting, Rebelión en las aulas, El sustituto, etc.). Pero estos chavales están a punto de aprender un concepto transformador: la asimilación ubicua.

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En esta ocasión nos gustaría hablaros de la película “El profesor” (“Detachment”). El guión puede resultarnos un tanto familiar: un profesor llamado Henry Barthes (interpretado por Adrien Brody) es contratado para una sustitución en una escuela donde predominan muchachos con serios problemas de inadaptación en la sociedad y la realidad.

Henry posee un auténtico don para conectar con los alumnos, pero ignora su talento ya que sólo realiza sustituciones, con lo que evita mantener una relación afectiva con sus alumnos o compañeros. Pero un día llega a un instituto donde una frustrada administración ha conseguido volver totalmente apáticos a los alumnos. Henry desplegará todas sus habilidades para convertirse en un auténtico líder y referente de los muchachos.

Una de las mejores escenas de la película es cuando Henry se pone delante de su clase y realiza una conexión entre el holocausto y la realidad.

Le pide a la clase que defina la asimilación ubicua: “asimilación” (comprender, absorber) “ubicua” (en todas partes, todo el tiempo), o ubicua-asimilación como lo llaman en la película,

“La asimilación ubicua”, que significa absorber todo en todas partes todo el tiempo. Él pregunta, ¿cómo es posible imaginar algo si siempre se nos proporcionan la imagen? ¿Quiénes leísteis 1984 el año pasado? Doblepensar. ¿Quién sabe lo que significa? Tener dos creencias opuestas a la vez y creer que ambas son ciertas.

Doblepensar (doublethink en inglés) es un neologismo que aparece en la novela 1984 de George Orwell, y que forma parte del léxico de la llamada neolengua.

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En el libro existe un fragmento del libro ficticio Teoría y práctica del colectivismo oligárquico de Emmanuel Goldstein, que el protagonista de la novela, Winston Smith y el lector leen simultáneamente. Según el autor, doblepensar, como herramienta de dominación, se puede definir de la siguiente manera:

Doblepensar significa el poder, la facultad de sostener dos opiniones contradictorias simultáneamente, dos creencias contrarias albergadas a la vez en la mente.

El intelectual del Partido sabe en qué dirección han de ser alterados sus recuerdos; por tanto, sabe que está trucando la realidad; pero al mismo tiempo se satisface a sí mismo por medio del ejercicio del doble pensar en el sentido de que la realidad no queda violada.

Este proceso ha de ser consciente, pues, si no, no se verificaría con la suficiente precisión, pero también tiene que ser inconsciente para que no deje un sentimiento de falsedad y, por tanto, de culpabilidad. El doble pensar está arraigado en el corazón mismo del Ingsoc, ya que el acto esencial del Partido es el empleo del engaño consciente, conservando a la vez la firmeza de propósito que caracteriza a la auténtica honradez.

Decir mentiras a la vez que se cree sinceramente en ellas, olvidar todo hecho que no convenga recordar, y luego, cuando vuelva a ser necesario, sacarlo del olvido sólo por el tiempo que convenga, negar la existencia de la realidad objetiva sin dejar ni por un momento de saber que existe esa realidad que se niega… todo esto es indispensable. Incluso para usar la palabra doblepensar es preciso emplear el doblepensar. Porque para usar la palabra se admite que se están haciendo trampas con la realidad.

Mediante un nuevo acto de doblepensar se borra este conocimiento; y así indefinidamente, manteniéndose la mentira siempre unos pasos delante de la verdad. En definitiva, gracias al doblepensar ha sido capaz el Partido —y seguirá siéndolo durante miles de años— de parar el curso de la Historia.

Fuente: unsplash.com
Vivimos en un mundo en el que absorbemos información continuamente por todas partes. Fuente: unsplash.com

La asimilación ubicua es un concepto muy presente en nuestras vidas: absorberlo todo en todas partes. Debido a la influencia de la era digital y tecnológica y del marketing y la publicidad. En nuestro mundo actual la información está a nuestro alcance prácticamente en todas partes (nuestros móviles, internet, publicidad callejera, las estaciones de transporte público, en la carretera, etc.) estamos en un proceso continuo de “asimilarlo todo en todas partes”. Pero, ¿hasta qué punto pensamos por nosotros mismos? Este fragmento es un auténtico cántico a la lucha contra la indefensión aprendida.

Éste es el discurso de una escena magistral de la película:

“Asimilar de forma ubicua. Doble pensar: creer debileradamente en mentrias sabiendo que son falsas.

Ejemplos de esto en la vida cotidiana: “tengo que ser guapa para ser feliz, necesito cirugía para ser guapa, necesito estar delgada, ser popular e ir a la moda…”.

A nuestros jóvenes de hoy se les ha dicho que las mujeres son unas zorras, putas, objetos a los que pueden follar, pegar, insultar, humillar. Es un holocausto comercial. Veinticuatro horas al día durante el resto de nuestras vidas, los que poderes fácticos trabajan muy duro anulándonos hasta a la muerte.

Debemos defendernos y luchar contra la asimilación de esta falta de brillo en nuestros procesos de pensamiento, hay que aprender a leer. Para estimular nuestra propia imaginación, a cultivar nuestra propia conciencia, nuestras propas creencias. Todos necesitamos habilidades para defendernos, para preservar nuestras mentes”.

¿Crees que vivimos en la asimilación ubicua?

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