La historia de la vergüenza pública que sufrió el primer usuario de un paraguas por "afeminado" 3

La historia de la vergüenza pública que sufrió el primer usuario de un paraguas por “afeminado”

Hay algo que siempre me preocupó: la absurda manía de criticar y burlarse del diferente. Es un sesgo cognitivo ridículo y de los que más daño ha hecho a la humanidad. Para poneros un ejemplo de lo absurda que puede llegar a ser la sociedad hoy os compartimos una historia real recogida en el extraordinario blog Historia de nuestra historia. Un viaje al pasado.

Nos cuenta la historia de Hanwayque sufrió el acoso y las burlas de sus conciudadanos por algo tan absurdo como ¡atreverse a usar un paraguas bajo la lluvia!

Cuenta la historia que Jonas Hanway, terco viajero y filántropo enamorado de esta innovación, luchó contra este estigma social. En aquellos tiempos, para muchos británicos, el uso de paraguas era síntoma de debilidad de carácter entre los hombres. Pocos fueron los que se atrevieron a ser vistos con un aparato tan extraño y afeminado (porque ser “femenino” parece que siempre fue un insulto para los hombres). Otro de los problemas es que muchos ingleses lo consideraban un utensilio afrancesado. Y de nuevo, volvemos al absurdo: ¿qué problema hay con parecer francés?La historia de la vergüenza pública que sufrió el primer usuario de un paraguas por "afeminado" 4

Según la revista de historia británica, incluso cuando lo veían pasar por la calle le arrojaban basura y aplicaban violencia contra él. Pero como siempre, el problema principal no suelen ser las diferencias, sino los motivos económicos. Los comerciantes y los carruajes de caballos vendían más en los días de lluvia, pues la gente se resguardaba en ellos. Por ello, y temiendo una bajada drástica de sus ingresos, muchos conductores y comerciantes vieron con miedo la llegada del paraguas, ese nuevo invento que protegía de la lluvia.

El pensamiento único empobrece la sociedad y el pensamiento divergente —la diversidad de culturas, religiones, razas o sexualidad— la enriquece. Aquí es donde entra en juego de nuevo la identidad social: saber que tenemos un objetivo común me ayuda a confiar que lo mejor para el otro también será lo mejor para mi porque, en definitiva, colaborar es lo mejor para todos.

“No todos los héroes usan capa, algunos llevan paraguas”.

Referencias: Look and Learn, atlasobscura

Una respuesta a «La historia de la vergüenza pública que sufrió el primer usuario de un paraguas por “afeminado”»

  1. Curiosamente, mucha gente acá en mi país, en la periferia de Buenos Aires, alberga hoy en día “prejuicios” acerca del uso de paraguas e inclusive impermeables a la hora de protegerse…Y resulta ésto de un recóndito y primitivo machismo oculto tras otras caretas…Es propio de gentes procedentes del interior del país y su descendencia, principalmente…Lo mismo sucede a la hora de abrigarse cuando el clima lo exige…Y aunque parezca mentira, esto incide en el ausentismo laboral, la saturación de espacios de prestación sanitaria, etc…y éste es un aspecto que se debería tener en cuenta a la hora de prevención de la salud y ahorro presupuestario…Desde luego que adhiero a las consideraciones de otro orden expuestas en el artículo…Saludos!!!

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