Muchas veces tenemos la tentación de pensar que la discriminación por razones étnicas ya es cosa del pasado en nuestra sociedad. Y en efecto, en líneas generales, poco a poco esta lacra ha ido desapareciendo de la esfera pública gracias a las labores de educación y concienciación realizadas a muchos niveles. Sin embargo, es en los pequeños detalles cotidianos donde sale a relucir que quizá la situación no sea tan idílica como pensamos.

Atención al caso de José o Joe, una misma persona que recibió respuestas muy diferentes dependiendo del nombre con el que encabezase su currículo:

Impotente ante la falta de respuesta a todas las solicitudes de empleo enviadas después de seis meses, José Zamora tomó la decisión de cambiar su nombre, de “americanizarlo” a ver si este detalle marcaba una diferencia. Y desde luego que la marcó. Pasó de no recibir respuesta a ninguna de las más de 50 solicitudes enviadas a diario, a recibir decenas mensajes interesados en su contratación para las mismas vacantes, sólo por el hecho de haber eliminado una letra de su nombre. Se puede decir que Joe les resultó mucho más atractivo y preparado que José.

“Estaba solicitando para exáctamente los mismos puestos, exactamente el mismo currículo, exactamente la misma experiencia, sólo un nombre distinto”

“No creo que me hubiesen contratado como José – no quieren un José — quieren un Joe”

El protagonista comenta en el vídeo que tampoco lo achaca a la intolerancia o a una actitud racista por naturaleza. Simplemente, de manera inconsciente podemos tomar decisiones que ponen de manifiesto prejuicios que creíamos, en buena parte, superados.

Según argumenta en una entrevista posterior: “La moraleja del video es que soy un vendedor, por lo que sin no puedo venderme a mí mismo, no puedo vender nada a nadie”.

¿Qué opinas del cambio de nombre de José Zamora?

Fuente: Buzzfeed News


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