Holanda es un país con gran conciencia animalista y nos ha sorprendido de nuevo al ser el primero en tomar medidas para que no haya perros callejeros. Nos ha llamado mucho la atención, ya que normalmente los gobiernos no se preocupan por la protección animal. Esta hazaña la han conseguido con un fuerte plan de esterilización, concientización, leyes específicas, multas y una subida de impuestos.

Curiosamente, Holanda, a día de hoy, es un país de referencia mundial en medidas para concienciar a las personas, pero esto no siempre fue así. Durante el siglo XIX, era el país con mayor número de perros de toda Europa. Esta situación ocasionó uno de los mayores brotes de rabia entre la población holandesa, convirtiéndose en una de las principales causas de mortalidad de la zona.

Esta enfermedad contribuyó a abandonos masivos de mascotas por miedo al contagio.

Los brotes de rabia del siglo XIX ocasionaron el abandono masivo de perros por miedo al contagio

En los últimos años también se llegó a incrementar el abandono animal, sobre todo de perros sin raza. Esta tendencia llegó a poblar masivamente las calles hasta que el gobierno decidió tomar medidas. El primer paso fue organizar castraciones masivas, asumiendo el 100% de los costes para que los ciudadanos esterilizaran a sus mascotas gratuitamente.

Después, junto con la antropóloga Isabelle Sternheim, se creó un programa que ha conseguido convertir a Holanda en el primer país libre de perros callejeros, el llamado Dog Research. Un programa efectivo que consisten en Recoger, Esterilizar, Vacunar, Identificar y Regresar o REVIR (CNVR, en inglés).

Además, se tomaron otras medidas como  establecer multas de hasta tres años de cárcel y 16.000 euros para los que maltraten o abandonen a un animal, mantener las campañas de esterilización gratuita para mascotas y perros callejeros e imponer altos impuestos a las compras de perros con pedigree. De esta forma, han conseguido controlar el negocio de los animales y fomentar la adopción para aquellos que realmente desean la compañía de un amigo canino.

Holanda ha reducido el abandono gracias, en parte, a imponer altos impuestos a las compras de perros con pedigree

Por último el gobierno lanzó varias campañas de concientización para que los ciudadanos adoptaran a animales abandonados. Los resultados fueron abrumadores: 1,5 millones de perros callejeros lograron tener un hogar o, lo que es lo mismo, el 90% de la población adoptó a un perro.

Estas sencillas medidas han logrado disminuir el número de perros abandonados, recordando que no es necesario matar a ningún animal. Además, se han impuesto leyes estrictas para llevar a cabo una eutanasia canina: necesitas la autorización de un juez, de lo contrario se estaría cometiendo un crimen condenado con cárcel.

Como dato más importante, destacamos que en Holanda los únicos animales que se sacrifican son aquellos que padecen una enfermedad mortal.


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