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La vida no es un juego de azar. No es un casino donde invertir tus días. Es una obra de arte para contemplar y crear. Siente, ama, crea.

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Este emotivo corto encierra la crítica más ácida sobre la industria de comida procesada

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Actualizado el domingo, 18 octubre, 2020

En medio de esta tierna historia de amor entre dos niños que venden limonada, se esconde una ácida crítica a la comida rápida y procesada.

Tras triunfar en el festival de Cannes en 2012 con Vuelta a los inicios y en 2014 con El Espantapájaros, la cadena de restaurantes mejicanos Chipotle vuelve a conquistarnos con un nuevo cortometraje que apuesta por productos orgánicos y locales frente a la comida procesada e industrializada.

A Love Story comienza con una preciosa historia de amor entre un niño y una niña que se ponen a vender limonada, cada con su propio puesto de zumos hechos a mano.

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Pero pronto, empieza una dura competición por ver quién se lleva más clientes. No solo el marketing, sino lo que es más importante, los procesos y los ingredientes para generar ese zumo se transforman radicalmente.

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Lo bonito y verdadero de sus pequeños negocios se pervierte de tal manera, que el corto se transforma en una ácida crítica directa a la comida rápida y a los alimentos industrializados.

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Con la mítica canción «I Want It That Way» de los Backstreet Boys, este precioso corto termina con sus protagonistas volviendo a sus inicios y nos deja a los espectadores con un simple pero importantísimo mensaje: ¡Cultiva un mundo mejor!

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Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina

– Hipócrates

Las críticas que moralistas y sermoneadores formulan contra los beneficios fallan el blanco. No tienen la culpa los empresarios de que a los consumidores -a las masas, a los hombres comunes- les gusten más las bebidas alcohólicas que la Biblia y prefieran las novelas policíacas a la literatura seria, ni tampoco se les puede responsabilizar de que los gobernantes antepongan los cañones a la mantequilla. El empresario no gana más vendiendo cosas «malas» que vendiendo cosas «buenas». Sus beneficios son tanto mayores cuanto mejor abastezca a los consumidores de aquellas mercancías que éstos con mayor intensidad, en cada caso, reclaman. La gente no toma bebidas tóxicas para hacer felices a los «capitalistas del alcohol»; ni van a la guerra para enriquecer a los «traficantes de la muerte». La industria de armamentos existe porque hay mucha belicosidad; no es aquélla la causa de ésta, sino su efecto, Ludwig Von Mises (economista libertario)

Y tú, ¿qué opinas?


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