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Este emotivo corto encierra la crítica más ácida sobre la industria de comida procesada

En medio de esta tierna historia de amor entre dos niños que venden limonada, se esconde una ácida crítica a la comida rápida y procesada.

Tras triunfar en el festival de Cannes en 2012 con Vuelta a los inicios y en 2014 con El Espantapájaros, la cadena de restaurantes mejicanos Chipotle vuelve a conquistarnos con un nuevo cortometraje que apuesta por productos orgánicos y locales frente a la comida procesada e industrializada.

A Love Story comienza con una preciosa historia de amor entre un niño y una niña que se ponen a vender limonada, cada con su propio puesto de zumos hechos a mano.

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Pero pronto, empieza una dura competición por ver quién se lleva más clientes. No solo el marketing, sino lo que es más importante, los procesos y los ingredientes para generar ese zumo se transforman radicalmente.

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Lo bonito y verdadero de sus pequeños negocios se pervierte de tal manera, que el corto se transforma en una ácida crítica directa a la comida rápida y a los alimentos industrializados.

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Con la mítica canción “I Want It That Way” de los Backstreet Boys, este precioso corto termina con sus protagonistas volviendo a sus inicios y nos deja a los espectadores con un simple pero importantísimo mensaje: ¡Cultiva un mundo mejor!

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Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina

– Hipócrates

Las críticas que moralistas y sermoneadores formulan contra los beneficios fallan el blanco. No tienen la culpa los empresarios de que a los consumidores -a las masas, a los hombres comunes- les gusten más las bebidas alcohólicas que la Biblia y prefieran las novelas policíacas a la literatura seria, ni tampoco se les puede responsabilizar de que los gobernantes antepongan los cañones a la mantequilla. El empresario no gana más vendiendo cosas “malas” que vendiendo cosas “buenas”. Sus beneficios son tanto mayores cuanto mejor abastezca a los consumidores de aquellas mercancías que éstos con mayor intensidad, en cada caso, reclaman. La gente no toma bebidas tóxicas para hacer felices a los “capitalistas del alcohol”; ni van a la guerra para enriquecer a los “traficantes de la muerte”. La industria de armamentos existe porque hay mucha belicosidad; no es aquélla la causa de ésta, sino su efecto, Ludwig Von Mises (economista libertario)

Y tú, ¿qué opinas?