¿Qué podemos hacer para regenerar nuestras células madre? Ayunar puede ayudarte si lo haces así

Antes de nada, expliquemos o recordemos qué son eso de las células madre. Si las células son responsables de que nuestro cuerpo funcione correctamente (desde el latir de nuestro corazón hasta la limpieza que realizan nuestros riñones o los pensamientos que genera nuestra mente), las células madre tienen una función aún más importante: es la encargada de crear estas células “hijas”. Gracias a las células madre podemos contar con el resto de células.

Además, estas células madre pueden crear células semejantes a ellas o células diferentes a ellas. Realmente extraordinario, ¿no crees?

¿Por qué las células madre son importantes tan para su salud

Las células humanas pueden llegar a enfermar, dañarse e incluso morir. De hecho, el cuerpo humano está compuesto aproximadamente de cien mil millones de células y, de estas, mueren al día unas 440 millones. En otras palabras, cada hora mueren más de 18 millones de células que el cuerpo debe regenerar para poder seguir funcionado como lo hacía.

Esta regeneración es posible gracias a las células madre, ya que no solo pueden crear nuevas células sino también reparar los tejidos dañados. Mientras mejor funcionen y mientras menos células matemos o dañemos, más retrasaremos el envejecimiento.

Mientras mejor funcionen y mientras menos células matemos o dañemos, más retrasaremos el envejecimiento

Para ayudar a revertir la pérdida de funcionalidad relacionada con la edad en las células madre intestinales, un estudio científico ha demostrado que un ayuno de 24 horas mejora drásticamente la forma en que estas importantes células se regeneran en ratones viejos y jóvenes.

Cómo ayunar para que sea bueno para la salud

Al menos lo es para las células madres siempre y cuando se haga de la forma que vamos a contarte, según explica el estudio publicado en Cell Stem Cell. En este estudio se analizó el efecto de la dieta sobre las células intestinales de ratones jóvenes y viejos. Lo que descubrieron los investigadores fue que después de un solo día de ayuno, las células experimentaron un cambio en el comportamiento: dejaron de quemar carbohidratos y comenzaron a quemar grasa, y una vez que las células comenzaron a quemar ácidos grasos, su funcionalidad mejoró.

“Las células madre intestinales son los caballos de batalla del intestino que dan lugar a más células madre y a todos los tipos de células diferenciadas del intestino. Notablemente, durante el envejecimiento, la función del tallo intestinal disminuye, lo que afecta la capacidad del intestino para repararse tras el daño “, explica el autor principal del estudio, Omer Yilmaz, del Instituto Koch para la Investigación Integral del Cáncer del MIT.

Efectos en la salud de las células madres en un ayuno de 24 horas

El equipo se dio cuenta de que una vez de que los ratones comenzaban a ayunar, ciertos factores de transcripción (proteínas involucradas en el proceso de convertir o transcribir ADN en ARN) se activaban. Cuando se apagan, las células no pueden quemar ácidos grasos. El análisis mostró que cuando esto sucede, las células ya no pueden impulsar la regeneración, pero al revés también funciona. El equipo activó los PPAR mientras que los ratones no estaban en ayunas y aún así obtuvieron el efecto beneficioso.

Este descubrimiento podría ayudar a los pacientes a recuperarse de la quimioterapia o de las infecciones gastrointestinales

Los hallazgos son realmente importantes. El descubrimiento de que el ayuno ayuda a los intestinos a regenerarse es importante en sí mismo, pero combinarlo con el potencial de simplemente usar un medicamento para obtener el mismo efecto hace que este sea un estudio clave para las intervenciones médicas en el sistema digestivo inferior. Podría, por ejemplo, ayudar a los pacientes a recuperarse de la quimioterapia o las infecciones gastrointestinales.

El equipo de investigadores acaba de abrir una vía con la que seguir estudiando para saber si las células de otras partes del cuerpo también tienen esta capacidad. Por lo tanto, el ayuno o el uso de ciertos fármacos podrían aumentar la longevidad del tejido en muchos órganos diferentes.

¿Cuál es la mejor forma de ayunar?

¿Cuántas veces has oído hablar de las dietas detox? Déjate de todo eso, lo que tu cuerpo necesita es dejar de comer de vez en cuando.

Cuando oímos hablar de ayuno, lo primero que se nos pasa por la cabeza es dejar de comer durante un tiempo prolongado, pero ¡ojo!, esto puede ser contraproducente ya que provoca una pérdida de masa muscular y ralentiza nuestro metabolismo. El mejor ayuno es el que se realiza de forma intermitente, alternando periodos de ayuno y comida. 

El mejor ayuno es el que se realiza de forma intermitente, alternando periodos de ayuno y comida

El ayuno intermitente

Según el doctor en bioquímica John Bernardi, la idea consiste en ayunar uno o dos días por semana, nunca de manera consecutiva, y durante 24 horas. En este tiempo solo podemos consumir líquidos sin calorías, como agua, café o té (sin edulcorar).

También existe una variación de este ayuno llamado la dieta 5:2, en la que durante cinco días a la semana se come con normalidad, salvo dos días, no consecutivos, en los que se come por debajo de 500 kcal. Para los principiantes es recomendable comenzar ayunando un día a la semana, para el que cuerpo se adapte poco a poco hasta alcanzar dos días. Durante los periodos de ayuno se recomienda no practicar deporte.

¿Qué efectos tiene el ayuno en nuestro cuerpo?

Todos los estudios realizados sobre este campo son muy prometedores, aunque todavía falta mucho por investigar. Este tipo de ayuno provoca que bajen los niveles de insulina en sangre, sobre todo después de las 16 horas de ayuno, lo que facilita quemar grasas y hace aumentar los niveles de hormona del crecimiento, que hace crecer los músculos, mejora el sistema inmunitario y regenera las articulaciones. Además estimula la autofagia en el cerebro, proceso por el cual las neuronas eliminan sus componentes dañados, protegiéndose de las enfermedades neurodegenerativas.

Si hay algo de cierto en todo esto es que reducir la cantidad de alimento prolonga la vida, como se ha podido comprobar en estudios con gusanos y ratas, incluso llegan a vivir el doble. El ayuno intermitente tiene el mismo efecto, pero sin pasar una vida de hambre constante. También activa las sirtuinas, unas proteínas que regulan la inflamación y el envejecimiento, ayudando a proteger las células de la oxidación y evitando la proliferación de las células del cáncer.

También mejora la sensibilidad a la insulina, lo que ayuda a disminuir los niveles de glucosa, efecto que podría ayudar a prevenir la aparición de diabetes tipo 2. El ayuno intermitente es efectivo en la reducción de la inflamación y el estrés oxidativo, dos elementos que provocan las enfermedades cardiovasculares.

Otra de las cosas a las que ataca el ayuno es al colesterol LDL, ya que lo desciende en pro de aumentar el colesterol HDL, encargado de bajar la presión arterial y los triglicéridos. Y, por si fuera poco, recientes estudios afirman que el ayuno intermitente ha conseguido frenar la enfermedad de Alzheimer en ratas, y en un ensayo actual con humanos, nueve de los diez pacientes mejoraron gracias al programa de ayuno.

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