¿Cómo saber si una historia es real y pertenece a un hecho histórico o se trata tan solo de una inspiradora leyenda urbana? ¿Cómo saber si la campana nazi antigravedad es mito o realidad?

Una leyenda urbana es un relato perteneciente al folclore contemporáneo; se trata de un tipo de leyenda o creencia popular que, pese a contener elementos algo inverosímiles, es presentado como hechos reales sucedidos en la actualidad. La mayoría de ellas parten de hechos reales, pero suelen ser exagerados, distorsionados o mezclados con datos ficticios.

Historiadores que opinan sobre la campana nazi

Hoy os traemos una de esas historias que tienen divididos a quienes la escuchan. Tenemos desde los incrédulos hasta los fanáticos de la historia e incluso escritores e historiadores que se han hecho eco de ellas:

Antigravedad de aeronaves nazis

Según sus defensores, los alemanes desarrollaron una poderosa arma a finales de la Segunda Guerra Mundial. Pocas personas se hicieron eco de ella ya que permaneció en secreto durante muchos años. Se trataba de un sistema que podía anular la gravedad de sus aeronaves e, incluso, algunos especulaban con que podías viajar en el tiempo.

Esta arma es el Die Glocke (La campana) y formaba parte de la larga lista de wunderwaffen, es decir, armas muy potentes que desarrollaron los nazis a finales de la guerra. Sobre esta y otras armas no tenemos ninguna prueba de que realmente existieran.

¿Qué es wanderwaffen?

El termino wanderwaffen se acercaba más a una intensa actividad del Ministerio de Propaganda de Goebbels que a la realidad. No en vano es cierto que durante esta etapa fueron numerosos los proyectos en los que se aventuró el ejercito alemán, tales como submarinos eléctricos, aviones de reacción como el Messerschmitt Me 262, el Heinkel He 280 o el Focke-Wulf Ta 183, armas químicas, como el gas sarín, o bacteriológicas, como la toxina botulínica, e incluso intentos por conseguir crear la bomba atómica.

Estos inventos no pasaron de un mero prototipo o de un proyecto en papel, pero cuando Estados Unidos se hizo eco de ellos, no tardó en reunir los estudios y a sus autores para continuar sus proyectos en la conocida Operación Paperclip. Tras la guerra, la mera hipótesis de la existencia de un artilugio como La campana no tardó en correr como la pólvora inspirando la imaginación de muchos escritores. Al Tercer Reich se le ha llegado a atribuir hasta la invención de un platillo volante, una mezcla de teorías nazis y temas esotéricos.

Publicaciones relacionadas

Tras más de 15 años estudiando archivos en diferentes países, Igor Witkowski, periodista polaco especializado en tecnología militar e historia de la Segunda Guerra Mundial, publicó Prawda o Wunderwaffe., un libro que no tardó en convertirse en todo un éxito, ya que otro periodista especializado en el mismo campo, el británico Nick Cook, no dudó en citarlo en su propio libro The Hunt for Zero Point (La caza del Punto Cero). Tras el éxito conseguido por Witkowski,  se realizó una edición ampliada traducida al inglés bajo el título New truth about the Wunderwaffe, relacionado con el nazismo y la industria secreta de armamento.

¿Qué hay de verdad detrás de esta teoría de la conspiración?

Cuando una leyenda urbana alcanza a tener un cierto impacto político, social o económico, entonces se la considera una teoría de la conspiración. Las famosas instalaciones subterráneas de Der Riese, donde se experimentaban estas novedosas armas de combate, existieron realmente. Estas instalaciones subterráneas comenzaron en 1943 desde del castillo de Książ, desde donde salían túneles, ferrocarriles, líneas telefónicas, etc. Para su construcción invirtieron más de 150 millones de marcos y una mano de obra que ascendía a  trece mil prisioneros de Auschwitz. Las obras no llegaron a su fin debido a que las las tropas enemigas estaban muy próximas.

Los descubrimientos del periodista polaco Witkowski

El periodista polaco Witkowski relata en su libro la presencia de una extraña campana que medía unos cuatro metros y medio de altura por dos y medio de ancho. Según su descripción, estaba tallada en un metal muy duro y pesado, recubierto de cerámica, y en su interior albergaba dos tubos giratorios que contenían un líquido violeta con una consistencia similar a la del mercurio.

El periodista identificó este líquido como Xerum 525 y también se encontraba almacenado en una cápsula de plomo de un metro de longitud. Otros investigadores añadieron componentes como metales ligeros, peróxidos de torio y berilio, elementos comúnmente utilizados como combustibles en los reactores nucleares.

La campana nazi antigravedad. Imagen: WeskerX [CC BY-SA 3.0] vía Wikimedia Commons

La campana que anulaba la gravedad o Die Glocke

Pero, ¿para que crearon este artilugio? En el libro, Witkowski explica que el objetivo de la campana era generar una propulsión antigravitatoria, por ello la encontraron sujeta al suelo con grandes cadenas. Además, su teoría sostiene que esta arma era letal para cualquier ser vivo que se encontrara en un radio de 200 metros tras su puesta en marcha. En los escritos habla de su proceso de creación, cargado de tragedia: cinco de los siete miembros del equipo dirigido por el físico Walther Gerlach murieron durante las pruebas.

Los datos en los que se basa la investigación del periodista provienen de un militar y no de un científico, por lo que la información es algo confusa. La campana se activa cuando los tubos giran en sentido inverso entre sí,  esta vorágine originaría una separación de los campos magnéticos de los superconductores utilizados. Estos datos son los registrados por el agente secreto polaco (militar) que facilitó los documentos al periodista, del cual tan solo pudo tomar algunas notas. Por lo que no existen pruebas materiales de la existencia de esta campana nazi.

Si algo queda de todo esto, según Witkowski, está en EEUU, ya que el país se quedó con la mayoría de inventos desarrollados en la época nazi después de trazar acuerdos entre los aliados y el general SS Hans Kammler. Una historia no apta para escépticos que, sin duda, nos acerca a una época oscura no solo por lo sucedido, sino por todo aquello que aún queda por descubrir sobre lo que realmente sucedió.

Fuente: La Brújula Verde

¿Te gustó esta historia?
¡Con un "Like" podrás ver muchas más!