Curiosidades cotidianas: antes un frigorífico duraba treinta años, ahora seis. Las medias de nailon prácticamente irrompibles se dejaron de fabricar. Ahora, tenemos baterías que se “mueren” a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas… ¿Por qué, pesar a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos? ¿Qué empresas encabezan el ranking de “kamikazes tecnológicos”? La obsolescencia programa está al orden del día, pero ¿quién se lleva la palma?

Seguro que todavía tienes, perdido en un cajón, el primer teléfono móvil que compraste. Es mucho más grande, feo y con pantalla más pequeña que el que tienes ahora, pero seguro que todavía podrías encenderlo

Para poner de manifiesto la mala praxis de las grandes empresas y que gracias a la presión ciudadana (y de sus propios compradores) decidan mejorar, Greenpeace y iFixit han realizado un interesante estudio donde podemos valorar las empresas y sus principales productos. Además, han creado una página web colaborativa en la que puedes encontrar manuales para reparar aparatos electrónicos.

La finalidad de esta página es luchar contra la obsolescencia programada (y, en cierto modo, también la percibida), que día tras día nos empuja a ser más consumistas, además de poder reducir de forma consciente la cada vez más numerosa basura electrónica.

Para la realización del estudio han investigado 17 marcas electrónicas, a las que han puntuado en cuatro áreas:

  1. Si tienen piezas de repuesto,
  2. si es posible reemplazar la batería,
  3. si necesitas herramientas específicas para poder abrirlo,
  4. y si es posible sustituir la pantalla en caso de rotura.

Todo el estudio está detallado en gráficos de Statista para que sea accesible y fácil de leer:

Fuente: Statista

Sabemos de sobra que es posible mejorar la reparación de los productos electrónicos, ya que marcas como Fairphone han demostrado la viabilidad y rentabilidad de la creación de dispositivos electrónicos sostenibles y 100% reparables. Además de esta, otras marcas como Dell y HP obtuvieron muy buena nota en el estudio de Greenpeace ya que han aumentando la producción de dispositivos con más vida útil.

Una de las marcas que ha salido peor parada en este estudio es Microsoft debido a su tablet Surface Pro 5, que ha obtenido una de las puntuaciones más bajas ya que no permite la sustitución de la pantalla en caso de rotura o de la batería. Le sigue muy de cerca Samsung, que ha caído en picado con la Galaxy Tab S3 y el nuevo smartphone Galaxy S8.

Fuente: Statista

Fuente: Statista

Y el peor de todos es ¡Apple!

Pero el que se lleva la palma es Apple; aunque recientemente se comprometió a mejorar la reparación de sus productos, todo lo que a día de hoy tienen en el mercado no tiene reparación. Si se rompe, lo más probable es que tengas que comprarte uno nuevo.

En el ranking del estudio, tanto los iPads como los Macbook ni siquiera llegan al aprobado. Los productos de esta compañía no son modulares, lo cual no favorece la reparación de los mismos de forma “natural”, pero también de forma “intencionada” ya que, además, incluyen sistemas de obsolescencia programada.

Desde hace años, los dispositivos de Apple son denunciados por no ser modulares, una característica valorada de forma positiva por el movimiento ecologista. Sin embargo, la empresa intenta defenderse argumentando que diseñar gadgets fragmentados por diferentes partes va en contra de la tendencia a desarrollar productos cada vez más finos y compactos.

Juzgarlo por vosotros mismos.


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